Centro para Niños de la Calle

Recife, Brasil

Location: Recife, Brasil

Nuevo hogar y nuevo futuro

Clerson Nacimento, de 13 años, y Windson Randrei, de 12, vivían en las calles de Recife, una gran ciudad brasileña de playas de arena blanca y barriadas acuciadas por la pobreza. Todos los días, las calles ofrecían una cruel realidad de drogas y traficantes, violencia a diestra y siniestra, hurto, hambre y, quizás lo más trágico, una terrible falta de orientación y afecto.

Una alternativa a las calles

Los Leones de Brasil quisieron dar a estos niños una oportunidad de vida. Con la ayuda de una subvención regular/compensada de LCIF de 75 000 USD, en 2001 se construyó el Centro para Niños de la Calle. Dos años más tarde, la Fundación concedió una subvención de 60 000 USD para la ampliación del centro, de modo que pudiera albergar a 50 niños en lugar de 23. El centro cuenta con un dormitorio, un comedor, aulas y sala de ejercicios; es un refugio seguro para los niños que han vivido una vida de caos. Gracias a LCIF y a los Leones, miles de jóvenes de todo el mundo, como Nacimento y Randrei, han tenido la oportunidad de vivir, aprender y comenzar a soñar con su futuro. Pero todavía quedan innumerables niños que necesitan nuestra ayuda.

Una nueva vida

Al tener un lugar que pueden llamar "hogar", Nacimento y Randrei comenzaron a sentirse esperanzados y atendidos tras muchos años de abandono. Antes destinados a la prisión o a una muerte temprana, ahora están comenzando a disfrutar de ser niños por primera vez y desean convertirse en ciudadanos productivos. Al mes de vivir en el centro, Nacimento expresó: "Quiero ser médico. La calle es muy fea. Quiero decirles a los demás niños de la calle que vengan aquí para no sufrir más”. Y Randrei agregó: “Me encanta estar aquí. Vamos de excursión a la playa y a museos. Jugamos. Incluso tenemos la hora de la merienda. Quiero agradecerles a los Leones esta oportunidad".

print